Steven Spielberg

Se dice que los genios son aquellos que le conceden al mundo innovaciones tan revolucionarias  como  a  veces  irrepetibles, cuando en  muchos  casos  logran transformar ciertos estadios desfavorables en favorables. Son insaciablemente curiosos y decididos. Los apasiona, aun a costa de crueles sacrificios, perfeccionar su destreza sobre su materia. No dependen de las instituciones para instruirse. Son autodidactas. Ellos fijan qué, cómo, cuándo y hasta dónde empaparse de conocimiento. Viven sometiéndose a la autocrítica y la heurística. Se cuestionan con fluidez y se apegan celosamente a un esquema de ensayo y  error.  Obedecen  a  una  raza  muy  especial. A una  muy  discontinua  e  impredecible.  
Suscripto  de  alguna  manera  a  tal postulado se halla Steven Spielberg. Spielberg personifica cabalmente cómo lo imposible puede ser posible al aprovecharse de ciertos rechazos y oposiciones inhalados  en  su  etapa  formativa. Guiado por su fogoso entusiasmo, la autonomía doctrinaria, y la severidad y empirismo, pilares de todo genio, se inmunizaría de las maliciosas fuerzas circundantes permitiéndose a su vez  convertir lo  que  era  adverso  en  provechoso... Así  pues, iría infestando  progresivamente  su  rol  con  luz, cámara y acción. Y como si de todo un proceso de edición se tratara, lo encuadraría al verse alcanzado por la bendición de una cultura  mamada.  La  cultura  Disney,  sería  esa piedra angular gracias a la cual este director grabaría desde su entrada en escena, y hasta hoy, de las más fecundas y heterogéneas superproducciones; superproducciones de las que asimismo se serviría la maltrecha industria cinematográfica  de  buena  parte  de  los  años 60 para avivar aún más su renacer. La biografía de Steven Allan Spielberg, todo un genio de película,  arranca  a  continuación...


Con una marcada introversión a cuestas, en Spielberg florecería un enérgico desdén por la escuela. Ya en su adolescencia, la universidad le denegaría tres veces su petición de ingreso a la carrera de teatro, cine y televisión. Su promedio era insuficiente...
Un 18 de diciembre de 1946, en Cincinnati, Estados Unidos, nacía Steven Spielberg. Su madre, Leah Adler, era pianista y restauradora; su padre, Arnold Spielberg, ingeniero eléctrico. Educado en sinagogas y escuelas hebreas, este americano de raíces judías alguna vez confesaría: ''Cuando yo tenía 7 u 8 años, que Dios me perdone, me daba vergüenza contar eramos judíos ortodoxos''. Víctima de pequeño de episodios violentos, racistas y antisemitas, adivinaría su pasión precozmente (12 años). Al respecto indicaría: "Creo que empecé a hacer cine por varias razones. La primera de ellas es que mis padres solían hacer camping cuando yo era pequeño... Mi padre se compró un equipo de cine familiar y empezó a hacernos películas, pero era muy malo filmando. La cámara temblaba en sus manos, entonces me nombré cámara de la familia... Mis primeras películas fueron filmaciones de todos los viajes de  la  familia.  Luego  hay una  segunda  razón, y es que yo tenía un tren eléctrico maravilloso; en realidad era el único verdadero juguete que tenía. Me encantaba hacer chocar las locomotoras y poner hombrecitos en las vías, que luego atropellaban los trenes. Pensé cómo podía perpetuar aquellos choques tan fantásticos y se me ocurrió filmar un gran choque con la cámara familiar de 8 milímetros. Cuando  terminé  la  película  la  vi  y  era  como una película de verdad. Un choque de trenes de verdad. Allí es cuando creo que decidí hacer cine  dramático".  A  esa  edad,  se  vestiría  de Boy Scout y efectuaría un corto de 8 milímetros denominado Duel. De esto diría: ''Pedí al jefe de exploradores si podía contar una historia con la cámara de mi padre y me dijo que sí. Yo tenía la idea de realizar un western. Lo hice y obtuve mi insignia de mérito. Así fue como empezó todo''.
En ese marco, las proyecciones del célebre empresario, guionista, animador y productor Walt  Disney,   puntualizarían   el   sustento   de su aprendizaje directo, desechando así y en consecuencia la literatura del momento. Fruto de esta combustión, que eluda el acervo de intelectuales del peso de Scorsese, Coppola, Antonioni... Sobre esto señalaría: 'Tengo que aclarar que Walt Disney fue mi única experiencia cinematográfica mientras fui niño. En mi infancia las únicas permitidas eran las de Walt Disney y El mago de Oz. Recuerdo con claridad que la primera vez que lloré en el cine fue con Fantasía y también con Blanca Nieves y los siete enanos; Bambi vino después...". Con el devenir, otros cineastas de influencia para sí serían: David Lean, Stanley Kubrick, Frank Capra,  Akira  Kurosawa,  Alfred  Hitchcock...
La televisión sería otro medio sobre el cual Spielberg se educaría y modelaría su patrón de artista. El propio cineasta admitiría el influjo de la televisión en su infancia...

En 1961, ganaría un premio por la composición de la película Escape a ninguna parte; un bélico en el este de África durante la Segunda Guerra Mundial, de 40 minutos, y que anticiparía su lazo con este campo. 
En 1964, es decir a los 16 años, escribiría y dirigiría su primera película independiente. Una aventura de ciencia ficción en la que criaturas extraterrestres irrumpirían en la ficticia ciudad de Freeport, en Arizona, para secuestrar humanos, animales y objetos -ya revelaría su interés por cuestiones sobrenaturales-.Titulada Firelight (Luz de fuego) y exhibida en un cine local, precisaría de un presupuesto de 500 dólares. Con un embolso de 501 dólares, Spielberg  ganaba  así  su  primer  dólar. 
Con la separación de sus progenitores, se mudaría con su padre a California. Aquí finalizaría la secundaria y organizaría su porvenir inmediato. Pero el horizonte no se avistaría permeable. La privada Universidad del Sur  de  California  le  negaría  en  tres ocasiones la admisión para la carrera de teatro, cine y televisión. Su promedio C -aproximadamente un 60  en  nuestros  estándares-, no  impresionaría al comité encargado de evaluarlo, lo que redundaría en que tuviera que acudir a la educación  estatal.  
Paradójicamente, una vez inscripto en la Universidad Estatal de California, en Long Beach, la abandonaría. Priorizaría su flamante labor. El director de Universal Studios, Sid Sheinberg, lo incorporaría como pasante no remunerado pero incitándolo a elegir entre los estudios o el trabajo. No obstante, en 2002, a más de tres décadas, Steven Spielberg se graduaría.  
El día que cumplía 22 años, con el estreno de Amblin, un cortometraje de 26 minutos que narraría  una  crónica de amor de la  era  hippie, Spielberg se traduciría como el director más joven de Hollywood -el nombre del corto lo usaría en 1981 para levantar con Kathleen Kennedy y Frank Marshall la productora de cine y televisión Amblin Entertainment-.


Cúspide

La apertura de los años 70 traería consigo la fama y la  reputación  para  Steven  Spielberg. Con  esto,  más estimulantes  para  un  emporio fílmico ansiosamente necesitado desde el amanecer  de  los  años  60.  Las  razones  de ello: directores en su ocaso, estrellas retiradas, ejecutivos de estudios muy mayores y abstraídos del panorama de la época, relatos anticuados, escasa afluencia de espectadores, desaparición de importantes  estudios,  etc. 
En 1971 dirigiría  el  decoroso  telefilme de suspenso Reto a la muerte. Emitido por la cadena ABC, la trama se orientaría en la mortal persecución de un camión cisterna a un vehículo en  una  carretera  aislada  y  desértica,  luego de que este se le adelantara. Sencillamente excepcional el no divisar al agresivo camionero. En 1972, llegaría a las salas. Con el apoyo de la crítica, la gran pantalla se inclinaría ante esta promesa.
Incentivado por estas oportunidades, en 1974 Spielberg sacaría el drama Loca evasión. Dos jóvenes, un presidiario fugado de la cárcel y su cómplice esposa, intentarían recuperar a su hijo entregado  por  la  ley  en  adopción...

La pareja tenía serias limitaciones mentales

De elevado presupuesto para sus días (9 millones de dólares), Tiburón, uno de los primeros prototipos de "taquillazo" cinematográfico, sería una de las películas más rentables de la historia: recaudaría casi 471 millones de dólares. Un hito del séptimo arte. 

En  1975,   y   bajo   una   ola   de   halagos que no cesaba, Spielberg introduciría Tiburón. Aquí el  director  tonificaría  en  semejanza  a  lo  que desarrollarían colegas como George Lucas, William Friedkin, Martin Scorsese, Francis Ford Coppola y Brian De Palma, la concepción moderna del cine estadounidense, ya asentado desde finales  de  los  años  60  y conocido como el  nuevo  Hollywood  o  Generación  de  los  70. Este  cine  de  tipo  contracultural  se  estribaría en  los  siguientes  vectores,  entre  otros:

  • La invención de las superproducciones y los taquillazos con final feliz.
  • La prevalencia directa y profunda de la mercadotecnia. 
  • La abundancia de rimbombantes efectos especiales.
  • El surgimiento de la ciencia tecnológica de avanzada.
  • Mayor injerencia de los directores y productores.
  • Representación de temas hasta allí tabú como la violencia o la sexualidad...
  • Renovación o deconstrucción de géneros del cine clásico estadounidense. 
  • La masiva y global difusión de tales superproducciones.
Esta superproducción, del género terror y suspenso, obtendría los Óscar en las categorías a: mejor montaje, mejor banda sonora -John Williams- y mejor sonido. Se la contemplaría a la mejor película y en siete apartados de los BAFTA y en tres de los Globo de Oro. Paralelamente, a su legendario socio y amigo, John Williams, además del Óscar se le conferiría un Premio Grammy, un BAFTA -Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión- y un Globo de Oro.

Vitoreado por la aguda fiereza con la que Spielberg enfocaría varios frentes en simultáneo, Encuentros cercanos del tercer tipo se apoderaría del Óscar a la mejor fotografía, además de ser candidata para mejor director y en otras seis ramas dentro del segmento de ciencia ficción. Percibiría más de 300 millones de dólares.

En  1977  Spielberg  masificaría  su  agrado  por los ovnis al presentar Encuentros cercanos del tercer tipo. Una noche, Roy Neary -Richard Dreyfuss- observaría en el cielo de Indiana extraños objetos voladores. Nublado por la obsesión de comprender lo visto, se distanciaría de su mujer -Teri Garr- y respaldaría en Jillian Guiler -Melinda Dillon-, testigo de los mismos sucesos. Juntos buscarían una resolución al acertijo. Pero no estarían solos: aparecería un contingente de científicos  internacionales  para investigar.

A partir de entonces, y con una consolidación ya decretada, se bautizaría a Spielberg con el mote de Rey Midas...

La esencia nostálgica, irónica y osada de este libreto lo mostraría como uno de los más grandes hits de la década

Amante de las viejas series de aventura de los años 20 y 30, Spielberg lanzaría en 1981 Indiana Jones y los cazadores del arca perdida. Harrison Ford  protagonizaría  al  intrépido  doctor  Jones, un profesor de arqueología coleccionista de preciosas reliquias y al que el gobierno enviaría para capturar el Arca de la Alianza...

Gratificaciones de los Óscar: mejor dirección de arte, mejores efectos visuales, mejor edición de sonido y mejor sonido. 

Clarividente y visionario, el genio retomaría en ese período con uno de los temas que más le fascina: el espacio y sus rarezas. Por eso, luego de concluir con el doctor Jones se abocaría de lleno y en tono accesiblemente hogareño a lo que para muchos sigue siendo su pieza maestra: E.T., El extraterrestre -un exótico marciano vagando  por  la  Tierra-.

El costo para esta película de ciencia ficción sería de 10,5 millones de dólares. Sus ganancias, de casi 793 millones...
Se granjearía un Globo de Oro como mejor película dramática, una medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos como mejor película extranjera, y cuatro Óscar: mejor banda sonora, mejor sonido, mejor edición de sonido y mejores efectos visuales. A su vez, aspiraría para mejor película, mejor director, mejor fotografía, mejor guion original y mejor montaje. De acuerdo a encuestas del Instituto Estadounidense del Cine, E.T., el extraterrestre sería la 24° mejor película de todos los tiempos. 

Esta obra -1982- resumiría la excelencia de Spielberg  en  términos  de  puesta  en  escena, prolijidad e innovación técnica. De una repercusión majestuosa, E.T., El extraterrestre se tornaría hasta 1993 como la película de más rentabilidad  de  todos  los  tiempos. 


Película basada en la novela homónima de Alice Walker. Competiría por once Óscar...

En 1985, El color púrpura. Este crudo drama social planteado en los albores del siglo XX, se concentraría en Celie, una joven afroamericana de 14 años embarazada del padre, y cuyo tormento se acentuaría con su entrega en matrimonio a un hombre que la esclavizaría y separaría  de  la  hermana..

Además del prestigio económico de la cinta -se llevaría 142 millones de dólares-, Spielberg descubriría a la actriz Whoopi Goldberg y configuraría una especie de preámbulo para venideras empresas de esta clase: El imperio del sol, La lista de Schindler...

Para 1987, El imperio del sol. Este drama bélico inmerso en diciembre de 1941, ocupación de las fuerzas japonesas en Shanghái, reflejaría el arresto, disgregación familiar y reclusión en un campo de prisioneros próximo a un aeropuerto militar chino, de James Graham -Christian Bale-, un niño inglés de estrato acomodado y privilegiado. Con una atmósfera adornada por la  penuria,  la  muerte  y  la  desolación,  y  un crecimiento insoslayablemente prematuro, su perspectiva de las cosas resultaría trastocada radicalmente...
 Bale recibiría por parte del Consejo Nacional de Crítica de Cine un laurel especial en el rubro a la mejor actuación por un actor juvenil. El imperio del sol se cobraría de los BAFTA los premios a la mejor fotografía, mejor edición de sonido, y mejor banda sonora. Los Óscar la nominarían en las categorías a: mejor dirección de arte, mejor montaje, mejor banda sonora, mejor diseño de vestuario, mejor sonido, y mejor fotografía. Los Globo de Oro, a mejor película de drama y mejor banda sonora original.

En 1984 salía la segunda versión de esta tira: Indiana Jones y el templo de la perdición. 

En 1989,  Spielberg regresaría  con  la  tercera parte de la saga por la que en 1981 se aclamaría a Harrison Ford. Indiana Jones y la última cruzada,  ahora  con  Sean  Connery,  los nazis -nuevamente- y el Santo Grial de objetivo. Recogería de los fanáticos una alta aprobación.

Con juicios de valor de la prensa que circularían en la mixtura, los Óscar premiarían a Indiana Jones y la última cruzada en la categoría a la mejor edición de sonido. Los Globo de Oro nominarían a Connery como mejor actor de reparto. Los BAFTA, a Connery como mejor actor de reparto, y al mejor sonido y los mejores efectos visuales. Réditos económicos: casi 475 millones.

E1993 emergería Parque Jurásico. El filántropo y multimillonario John Hammond, cumplía su sueño  de  clonar  dinosaurios  y  montar  un parque temático y de diversiones conocido como Parque Jurásico en la isla remota  de  Nublar.  Antes  de  su  inauguración, un paleontólogo, una paleobotánica, un matemático y un representante de inversores, arribarían a la isla para analizar los ejemplares y las instalaciones de esta reserva. Sin preverlo, un ciclón tropical, frágiles medidas de seguridad,  la  codicia  humana  y  el  salvajismo de estos depredadores, los atacaría de súbitamente junto a otros integrantes del parque desatando así un infierno y destrucción. 

La trama de Parque Jurásico se basaría en la novela de Michael Crichton.
Rupturista en efectos visuales digitales y de la animatrónica, y alabada por su banda sonora, Parque Jurásico se adueñaría de tres Óscar: mejor sonido, mejor edición de sonido, y mejores efectos visuales. Dos BAFTA: mejores efectos especiales y película favorita del año, entre otros premios. 
Spielberg consumaba otra hazaña: superar en ventas a E.T. -más de 1 mil millones de dólares-. Hasta Titanic de 1997, esta película de ciencia ficción y aventura se recostaría en la primera posición a nivel mundial. 

El crédito y reconocimiento amasado por Parque  Jurásico  propiciaría  la  promoción de videojuegos, juguetes, parques temáticos y secuelas. Asimismo, Spielberg proseguiría con la tendencia de exportar dos películas al unísono -1989, 1993, 1997, 2002, 2005 y 2011-. 
Parque Jurásico, que se extendería en 1997 con El  mundo perdido:  Jurassic Park, sin embargo se vería opacada muy pronto. La culpable:  La lista  de  Schindler  (1993).

Se fundamentaría en la novela El arca de Schindler de Thomas Keneally

La lista de Schindler aludiría al empresario Oskar Schindler -Liam Neeson-, un nazi penitente que alejaría de los campos de exterminio -Holocausto- a más de mil judíos polacos al refugiarlos en su fábrica de Cracovia. La congénita gracia, poder persuasivo y dinero, serían su bastión...

Capaz  de conjugar  una  épica  magistral  con un desgarro inevitable, La lista de Schindler se  acreditaría en 1994 siete Óscar: mejor película, mejor director, mejor guion adaptado, mejor banda sonora, mejor montaje, mejor fotografía y mejor dirección artística. Adicionalmente, siete BAFTA y tres Premios Globo de Oro -mejor película, mejor director y mejor guion-. El genio conseguía lo que inequívocamente se merecía, acabando así con el maleficio de no atravesar de  tres  previas  nominaciones.

En 2004, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos seleccionaría a este drama bélico y biográfico para su preservación en el Registro Nacional de Cine. En 2007, el Instituto Estadounidense del Cine la colocaría en el puesto ocho en su lista de las 100 mejores producciones estadounidenses de la historia. 
La ominosa muerte envuelta y anestesiada por la sublimidad mesiánica de Johann Sebastian Bach y el preludio de su Suite inglesa número 2, BWV 807

En octubre de ese 1994, Spielberg fundaría con Jeffrey Katzenberg y David Geffen la productora audiovisual DreamWorks Pictures. Desde 2016 es propiedad del estudio cinematográfico Universal Studios. DreamWorks Pictures produciría y/o distribuiría junto con otras productoras estas superproducciones: Belleza americana, Gladiador, Naúfrago, Un ratoncito duro de cazar, Shrek 1, 2 (su película más exitosa con los más de 900 millones de dólares en recaudación), Shrek tercero, Shrek para siempre, Kung Fu Panda 1, 2 y 3, Madagascar 1, 2 y 3 -desde Shrek a Madagascar producidas, mayormente en conjunto con otros estudios, por DreamWorks Animation, filial de Universal Studios-, Atrápame si puedes, Rescatando al soldado Ryan, entre otras varias películas.
 
Amistad jugaría por cuatro Óscar: mejor actor de reparto, mejor banda sonora, mejor fotografía y mejor vestuario.
Spielberg debutaría con la productora DreamWorks.

En 1997, el drama Amistad. Una historia real, acondicionada en julio de 1839, en la que se expondría  a  un  grupo  de  africanos apresados en  la  costa  occidental  africana  y  trasladados a Cuba para servir como esclavos en un barco. Revendidos  en  La  Habana  a  dos  españoles, se  los  embarcaría  en  una  goleta  llamada  La Amistad con rumbo a los Estados Unidos. Atemorizados, se amotinarían y tomarían el control del navío de los españoles con el propósito  de  navegar  hacia  las  costas  de África, algo que no se materializaría, pues guardacostas  de  la  armada  estadounidense los detendrían como esclavos fugitivos para juzgarlos  por  sus  crímenes...

Algunos de sus protagonistas: Matthew McConaughey, Morgan Freeman, Antonhy Hopkins...

En 2007, el Instituto Estadounidense del Cine la votaría como una de las 100 mejores películas estadounidenses de la historia. En 2014, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos incluiría a Rescatando al soldado Ryan en el Registro Nacional de Cine para ser preservada por su carácter "cultural, histórica o estéticamente importante".

En 1998 sería el turno de otro drama bélico: Rescatando al soldado Ryan; contextualizada en junio de 1944: desembarco aliado en Normandía, por la Segunda Guerra Mundial. De muy buena receptividad por lo descarnado de los combates, puesta en escena, y performance de sus actores, para 1999 Spielberg se abrazaría así a su segunda estatuilla de la Academia, la de  mejor  director.

Otras categorías coronadas por los Óscar: mejor montaje, mejor fotografía, mejor sonido y mejor edición de sonido. En los Globo de Oro: mejor película y mejor director. En los BAFTA: mejores efectos visuales y mejor sonido. En los Grammy: mejor álbum de banda sonora. 
Párrafo aparte para la escena original (desembarco aliado en la playa de Omaha); para la revista Empire "la mejor escena de batalla de todos los tiempos".

En  2001 vendría A.I. Inteligencia Artificial. Tras un calentamiento global que a mediados del siglo XXI reduciría cuantiosamente los recursos naturales del planeta, germinarían unos robots llamados Mecas, humanoides aptos para imitar pensamientos y emociones. Ante ese déficit  imperante de recursos, los humanos precisarían permisos de natalidad, muy difíciles de adquirir, por lo que crearían a David, un prototipo de robot de Cybertronics diseñado para parecerse a  un  chico  y  sentir  amor.  Su  familia  adoptiva y Teddy, un osito de peluche robótico, lo protegerían de un mundo singular y peligroso. ¿Qué  ocurriría  con  David  y  la  humanidad?

Compañera fiel de Encuentros cercanos del tercer tipo y E.T., el extraterrestre, el genio diagramaba una idea cargada de metafísica-ficción, con virajes estéticos complejos y dotados de un estupendo equilibrio de emociones y consciencia futurista. A A.I. Inteligencia Artificial se la ternaría en los Globo de Oro para mejor director, mejor actor de reparto y mejor banda sonora. En los Óscar, para la mejor banda sonora y mejores efectos visuales. En los BAFTA, para los mejores efectos visuales.

E2002 Minority Report. En este policíaco de ciencia  ficción,  transportado  al  año  2054  y con  Tom Cruise  y  Colin Farrell  como  dos  de los protagonistas, un departamento de policía especializado en Washington D.C. conocido como PreCrimen, predeciría el delito, evitaría muertes y procesaría a sus causantes al atraer las alertas mediante la infalible tecnología de manipulación psíquica que practicaría con tres adolescentes con habilidades precognitivas, sanados de  ciertos  trastornos  mentales. Sin embargo, un  día  este  sistema  se  volvería  una amenaza   para  algunos...

 Spielberg y John Williams se harían con el Premio de la Crítica Cinematográfica a mejor director y mejor compositor, respectivamente 

Con costos por 52 millones de dólares, Atrápame si puedes atesorería más de 350... 

La  otra  de  ese  2002,  Atrápame  si  puedes. Con Tom Hanks y Leonardo DiCaprio como protagonistas, en esta comedia dramática y biográfica referida al raid delictivo de Frank Abagnale Jr., un estafador bancario y de identidades, se desnudaría cómo este (DiCaprio) acumularía  millones  de  dólares  simulando  ser piloto de aeronaves, médico y abogado mientras sorteaba las garras de un acechante agente del FBI, Carl Hanratty (Tom Hanks), cualificado en los fraudes con cheques. Tras pagar su condena, hacia 1974 Frank Abagnale ayudaría a esta Oficina Federal de Investigación a atrapar a los falsificadores más escurridizos del  mundo.
Spielberg  se  meneaba  en  ese  abanico  de géneros sorprendentemente innatos, simples, tensos, explícitos, intrigantes, evasores, e ilusorios: del thriller al drama, del drama a la aventura, pasando por la ciencia ficción y las contiendas  bélicas... 

Los Óscar nominarían a Atrápame si puedes en dos divisiones: mejor actor de reparto y mejor banda sonora. Los BAFTA y los Premios del Sindicato de Actores recompensarían a Christopher Walken en el apartado a mejor actor de reparto. El Premio de la Crítica Cinematográfica designaría a Spielberg como mejor director y a Williams como mejor compositor.

En 2005, con La guerra de los mundos Spielberg reincidiría en uno de los argumentos que tanto adora. Tom Cruise y Dakota Fanning encabezarían este elogiado trabajo de suspenso y ciencia ficción, inspirada en la novela de Herbert Wells de 1898. Ray Ferrier -Tom Cruise-, un trabajador portuario y divorciado de Nueva Jersey que un fin de semana recibía la visita de sus hijos, Rachel -Dakota Fanning- y Robbie -Justin Chatwin-, sería parte de un fenómeno que afectaría su vida para siempre: una enorme máquina de tres patas con seres extraterrestres asaltaría  la  Tierra,  arrasando  con  todo...

Se consideraría a La Guerra de los mundos en tres categorías de los Óscar: mejor sonido, mejor edición de sonido y mejores efectos visuales. Recolectaría más de 700 millones de dólares. Un boom para Spielberg y compañía...

Despreciada por la comunidad judía al refutar que se humanizaba a los componentes de Septiembre Negro, la leyenda se defendería asegurando: "Si fuera necesario, estaría dispuesto a morir tanto por Estados Unidos como por Israel".
El 2005 Spielberg lo remataría con Múnich, otro drama histórico, de trascendencia ambigua, focalizado  en  el  asesinato  que  un  comando del Mossad perpetraría sobre once palestinos, algunos de ellos miembros de la célula terrorista Septiembre Negro, responsable del atentado de once atletas del equipo olímpico israelí en los Juegos Olímpicos de Munich 1972. Una meticulosa recreación del thriller urbano de los años 70, cuyo eco de los disparos persisten a la fecha. 
Múnich participaría por cinco Óscar: mejor director, mejor película, mejor guion adaptado, mejor montaje, mejor banda sonora.

En 2008 se estrenaría la cuarta odisea del mítico doctor Jones: Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal; esta vez pugnando por la Calavera de Cristal de Akator situada en un lugar lejano del Perú, en tiempos de Guerra Fría y  con  agentes  soviéticos  como  rivales...

Esta cuarta parte de Indiana Jones sería la de mayor beneficio económico para la franquicia: más de 786 millones de dólares.  

Las utilidades económicas de esta película de Spielberg: más de 372 millones de dólares. Los Globo de Oro la elegirían mejor película de animación.

En 2011 sería el inicio de Spielberg en la animé. Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio. Tintín -Jamie Bell-, un periodista de gran curiosidad y tenacidad, y su leal perro Milú  detectarían que en la maqueta de un barco comprado, (un Unicornio), se alojaba un secreto, un  tesoro  que  debían  investigar.  Casi  desde su posesión, Tintín se vería acosado por Ivan Ivanovich Sakharine -Daniel Craig-, un villano que finalmente le robaría el Unicornio. El héroe pelirrojo y Milú se unirían con el borrachín del Capitán  Haddock  para  recuperarlo... 

No muy bien acogida al comienzo, simbolizaría una cálida mezcla de lo añejo y lo nuevo.
El argumento de la película estaría cimentado en tres cómics protagonizados por Tintín: El secreto del Unicornio (1943), El cangrejo de las pinzas de oro (1941) y El tesoro de Rackman el Rojo (1944).
Se utilizaría la más vanguardista tecnología para animación en 3D...

Ese 2011 Spielberg lo cerraría ofreciendo otro conmovedor drama bélico: Caballo de guerra retrataría el amor de muchacho inglés por su potrillo, adquirido por el padre en una subasta, los problemas financieros de una familia, la venta del animal al ejército inglés, su uso en la Primera Guerra Mundial, y con ello toda una serie de vicisitudes. El joven inglés, al noticiarse de la subsistencia de su despojado caballo, se alistaría en el ejército para así reencontrarse con él...
Caballo de guerra sería nominada en seis apartados de lo Óscar, en cinco de los BAFTA,  y en dos de los Premios Globo de Oro... 

Lincoln cosecharía más de $275 millones de dólares. Su presupuesto, 65 millones de dólares.
En 2013 Spielberg lanzaría Lincoln, otro épico drama  histórico  vinculado en este caso con el desenlace de la Guerra Civil estadounidense durante la presidencia del prócer Abraham Lincoln, sediento porque la enmienda que proponía la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos no sea descartada en el tribunal de justicia...
Los Globo de Oro y los BAFTA galardonarían a Lincoln en el rubro a mejor actor (Daniel Day-Lewis). Los Óscar, a mejor actor (Daniel Day-Lewis) y mejor dirección de arte. A su vez, los premios de la Academia la nominarían en otros diez rubros, uno de ellos a mejor director.

Inspirada en hechos verídicos

En 2015 Puente de espías. Ambientada en pleno auge de la Guerra Fría, este thriller y drama histórico se centraría en los sucesos concomitantes a la detención y enjuiciamiento en Estados Unidos del acusado espía ruso Rudolf Abel -junio de 1957-, defendido por el íntegro abogado James Donovan -Tom Hanks-, asediado por la CIA para que rompa el acuerdo de confidencialidad entre abogado y cliente. Tres años más tarde, es decir mayo de 1960, el eje se fijaría en el incidente  con el avión espía estadounidense infiltrado y derribado sobre la Unión Soviética. A raíz de estos acontecimientos, se suscitarían una serie de negociaciones entre ambos países, y con James  Donovan  como  nexo.

A Puente de espías se le adjudicaría un Óscar y un BAFTA en la sección a mejor actor de reparto -Mark Rylance-, mientras que los Premios Sant Jordi de Cinematografía lo harían con el mejor actor en película extranjera -Mark Rylance-...

En diciembre de ese 2015, Steven Spielberg establecería la productora de entrenamiento para cine y televisión Amblin Partners -su programación para cine se auspicia con los carteles de Amblin Entertainment y DreamWorks Pictures; para televisión a través de Amblin Television-.  

En julio 2016 se daría a conocer un nuevo proyecto de aventuras: El buen amigo gigante. Se  relataría  la  alianza  de  una  niña  con  la Reina de Inglaterra y un gigante bonachón, con miras a frenar la invasión de unos malvados gigantes determinados a comerse a todos los niños  del  país.
A pesar de gozar de críticas dentro de todo positivas, El buen amigo gigante sería un fracaso de taquilla...Uno de los pocos que habría en la carrera de la leyenda.

Los Papeles de Pentágono empezarían a publicarse en la primera página de The New York Times (1971), tras sustraerse clandestinamente de los archivos del gobierno. Luego de la primicia, una orden judicial le impediría sacar más artículos. Algunos días después, alentado por la verdad, la libertad de expresión y cierta conveniencia profesional, The Washington Post continuaría con este entresijo político divulgando más partes del documento.

En 2011, los Papeles del Pentágono se desclasificarían  y publicarían. 

En 2017 The Post: Los oscuros secretos del Pentágono. Un drama biográfico en el que se detallaría cómo hacia 1971 los periodistas del languidecido  periódico  The  Washington  Post, la  heredera  Katherine  Graham  -Meryl  Streep- y el editor ejecutivo Ben Brandlee -Tom Hanks-,  abordarían la cuestión de la publicación de los Papeles del Pentágono: la ocultación por parte de cuatro generaciones de gobiernos, de información sensible sobre la implicancia de Estados Unidos en Vietnam (la guerra como puntal). En junio de ese 1971, ambos medios plantarían cara ante la Corte Suprema por los embates de la Administración Nixon, ávida por restringir la Primera Enmienda -libertad de expresión-.
Los Óscar nominarían a The Post: Los oscuros secretos del Pentágono a la mejor película y mejor actriz (Meryl Streep). Los Globo de Oro, en seis categorías. Para el Consejo Nacional de Crítica de Cine sería la mejor película de 2017. Para la revista Time y el Instituto Estadounidense del Cine, una de las diez mejores de ese 2017.

Los Óscar nominarían a Comienza el juego para los mejores efectos visuales. Retribución económica: más de 500 millones de dólares.
En 2018 Comienza el juego. Una faena de acción y ciencia ficción en la que en el año 2045 Wade Watts -Tye Sheridan-, un joven evasor del sombrío mundo real y aficionado jugador del videojuego de realidad virtual llamado OASIS, se enfrentaría con miles de oponentes y una empresa al competir por localizar un huevo de Pascua sigilosamente enterrado, y junto a él un botín de medio billón de dólares y el control total de OASIS. La clave de este rompecabezas se anclaría en la cultura popular de los años 80... 
El excéntrico y acaudalado inventor de OASIS, el empresario James Donovan Halliday -Mark Rylance-, ofertaría su fortuna y compañía (dueña de OASIS) antes de morir...

En su vasta trayectoria, el genio intervendría como productor en otras filmaciones de gran notoriedad. Algunas de estas serían: Poltergeist: Juegos diabólicos, Volver al futuro I y II, Los Picapiedra, Casper, Hombres de negro, Impacto profundo, La máscara del Zorro, Transformers, Jurassic World, entre muchas otras películas.


Más allá de su vocación

Como buen judío, Spielberg regularmente se compromete con eventos de caridad para organismos asociados con la Segunda Guerra Mundial  y  la  Fundación  de  Personas  Justas, la cual destina fondos a programas judíos sumergidos en su mayoría en aquellos que rinden  memoria  al  Holocausto. Es  creador  y  a su vez presidente honorario de la Fundación Shoah, la cual graba y conserva testimonios de sobrevivientes  y  otros  testigos  del  Holocausto.


   Vida privada

En  1985,  Spielberg  se  casaría  con  la  actriz Amy  Irving. Concebirían a Max.  Se distanciarían en 1989. En 1991, desposaría a la actriz Kate Capshaw con la cual se conectaría en la película Indiana Jones y el templo de la perdición, de 1984 -Steven renegaría de esta película al apuntar que "no  estoy  contento;  no hay  un  ápice  de  mis sentimientos"-. Ahijarían a Theo -sumándose a Mikaela, integrada de bebé-. Posteriormente gestarían a Sasha, Sawyer  y  Destry Allyn  -hay un séptimo hijo, Jessica,  del anterior  matrimonio de la mujer-. 


Patrimonio

De acuerdo a la revista Forbes, el ingeniero de la tira de videojuegos Medal of Honor y Boom Blox reúne una fortuna que rebasa los 3700 millones de dólares. Las ganancias de sus películas en todo el mundo, sin ajustar por inflación, excederían los diez mil millones de dólares, lo que haría de Steven Spielberg el director de cine con mayor recaudación de la historia. Aficionado al cómic, tiene una gran colección.


Más reconocimientos

En lo que refiere a las diversas condecoraciones de las que ha sido objeto, subrayamos: 

  • Medalla al Servicio Público Distinguido, de la Marina de los Estados Unidos, por su loable apuesta en Rescatando al soldado Ryan. 
  • El John Huston, de la Sociedad de Artistas. 
  • Logros de una Vida, del Instituto Estadounidense  del  Cine.
  • La Medalla Nacional de Humanidades de los Estados Unidos. 
  •  La Orden del Imperio Británico. 
  • El Premio Cecil B. DeMille. 
  • El premio en memoria de Irving Thalberg. 
  • Un BAFTA honorífico.  
  • Un León de Oro Especial...  
  • En el museo de cera Madame Tussauds de Londres, descansa una escultura en  honor suyo.