Frank Sinatra

Sabido es, que el universo musical constituye uno de los que más pasiones enciende. Provocadas  por  los  sonidos  instrumentales, las  voces  y  sus  letras,  tales  pasiones  se  ven acentuadas generalmente por ese show unipersonal que los artistas exponen. En consecuencia, estos se vuelven blanco del amor y  admiración  cuyos  fanáticos  les  obsequian. A lo largo de la historia de los distintos géneros, encontraremos a un sinfín de líderes de época. No obstante, solo unos pocos ser cautivos de lo atemporal. Solo unos pocos, ser sujetos de esa desgracia  divina...
En el caso que nos convoca, la celosa precisión en  el  fraseo,  el  claro  dominio  en  el  control de la respiración, el bellísimo timbre de voz, ese congénito carisma, las emotivas letras de sus canciones, y una visión precursora con el uso de la amplificación del sonido, lo que asimismo le posibilitaría situar su voz por encima de la acústica de la orquesta y adquirir un alto grado de  intimidad  con  los  oyentes, desnudarían  el cómo y el porqué de esa fascinación por sus interpretaciones, la irrupción en los sentimientos y corazones de millones, pero por sobre todo, la irremediable extinción de las que serían objeto las leyes de la finitud al torcer este su propia naturaleza. De todo esto que se despegue tal vez, el que cientos de analistas y amantes lo reseñen como la Voz; la Voz con que esta imperecedera leyenda mejor habría de honrar al jazz a lo largo y ancho de todo el siglo XX. La vida y obra de Francis  Albert  Sinatra,  inicia  de esta  forma...


Durante la adolescencia, el boxeo, atletismo y sobre todo la natación serían sus aficiones favoritas. Por otra parte, su desinterés haría que hacia 1931 abandonase los estudios en el instituto A.J. Demarest al cual concurriría. En esos días, Sinatra daría rienda suelta a su rebeldía, fanfarronería y desfachatez al hundirse en las andanzas como pandillero, algo que le concitaría confrontaciones con la policía. Luego de su deserción, comenzaría a despachar periódicos con el padrino y a intercalar oficios: camionero, recadero, cronista deportivo... 

Nacería un 12 de diciembre de 1915 en la ciudad de Hoboken, Nueva Jersey, Estados Unidos. Único hijo de inmigrantes italianos, su madre, Natalina Garaventa, más tarde llamada Dolly  Sinatra,  era  comadrona  y  portavoz  de su distrito para el Partido Demócrata. Tareas socio-políticas la obligarían a ausentarse  reiteradamente del hogar. Reacia a las normas, se la aprehendería al probársele prácticas de abortos punibles. El padre, Saverio Antonino Martino Sinatra, boxeador, bombero y propietario  de  una  taberna. 
A los 10 años, Frank ya se animaría a cantar en la taberna del padre. Imitaría tanto en su forma de vestir como de cantar a los cabecillas de turno: Bing Crosby, su héroe y máximo referente, Al  Jolson... Afloraba su gusto por la música.
En 1932 conocería a Nancy Barbato, su esposa a partir  de  1938.  Para   esos   años, y  ayudado por  la  habilidad  cobrada  en  bares y  cantinas, asistiría -persuadido por un tal Carlos Gardel- junto a un trío -The Hoboken Four- al concurso de radio  Major Bowes Amateur Hour.  Ganarían el primer puesto, y  a raíz de  esto,  emprenderían una  gira  patrocinada por el  programa.  Si bien a los tres meses desavenencias con sus compañeros causarían su alejamiento de la gira, Sinatra  ponía  en  marcha así  su  carrera... 

En 1934, un encuentro con el músico argentino Carlos Gardel le cambiaría la vida para siempre. Este le recomendaría que se dedicara a la música y que se inscribiera en el concurso Major Bowes Amateur Hour. 

Sinatra y Crosby

De un gran parecido con Bing Crosby para entonces, su ambición por querer sobresalir lo llevarían gradualmente a sonar diferente de este y el resto. En consonancia con estas mutaciones, se dispondría a enfrentar su primer escollo técnico: la falta de potencia y proyección en la voz. Astuto y venturoso, las pruebas con micrófono en las tiras radiales intercederían en ese pleito de hacerse oír cómo y dónde quisiera. Con esta onda expansiva promovida gracias al micrófono, más sus conciertos inaugurales, raudamente Estados Unidos sería  testigo del  salto  de  Frank Sinatra a  la  fama. 
En 1939, entraría en la orquesta de Harry Arden, lo que le permitiría salir por una emisora de Nueva York todas las noches. No se demoraría el trompetista Harry James en resaltar su talento e incorporarlo a su nueva orquesta. Con este grabaría alrededor de diez canciones. Las exposiciones aquí no se caracterizarían por la pomposidad. Por el contrario. El vocalista (Sinatra) debería ajustar su tono de voz al de la música orquestal: un tono suave, lento, melódico, al servicio de un swing  que  incitaba  al  baile  en  pareja. 
Sin el crédito añorado habida cuenta de que las reglas marcaban que este pertenecía a su líder, es decir a Harry James, Sinatra suscitaría la atención de la prensa y los espectadores alimentando dos de las que serían sus mayores fortalezas como artista: la confianza en sí mismo  y  su  depuración  en  el  fraseo... 
Lamentablemente, inconvenientes financieros empujarían a la orquesta al borde de la disolución. Circunstancias nada amigables supondrían para  Sinatra  y  la  mujer, Nancy Barbato, la compinche fiel en sus maratones incluso  estando  embarazada.


 Estrellato

En los albores de 1940, el trombonista Tommy Dorsey lo contrataría para suplir la ida de Jack Leonard. Posteriormente, Sinatra lo bañaría en halagos al referirse a su influencia: ''Con él aprendí todo sobre la dinámica, el fraseo y el estilo por la forma en que tocaba su trombón. Tommy Dorsey fue para mí un verdadero maestro tanto en la música como en el negocio". En este tramo se impondría otra metamorfosis de calibre para esta leyenda. La orquesta de Dorsey,  cuyo  repertorio  serían  las  baladas  y su estilo más pausado, relajado y puntilloso a diferencia de la orquesta de Harry James, le facilitaría a Sinatra esa injerencia que tanto perseguía:  primer  plano  en  la  orquesta. Además de desprenderse de ese rol de mero acompañante vocal, también oscurecería la tonalidad  de  su  voz... Su gesto más lucrativo, no obstante, radicaría en  las  salidas  de  radio entre octubre de 1940 a abril de 1941 con la orquesta  de  Dorsey.  Interpretarían  canciones de compositores aficionados las cuales escucharían millones de personas. Otros factores directos en su protagonismo de esos días, Sinatra lo descubriría en ciertos arreglistas musicales, fundamentales de aquí en más para su carrera. Algunos de ellos: Axel Stordahl, Sy Oliver,   Paul  Weston,  etc.


Con este tema Sinatra se patentada como un verdadero fenómeno social...
I Will Never Smile Again, escrita en 1940 por la compositora y pianista canadiense Ruth Lowe. Con y por la propia inspiración que Tommy Dorsey generaría en Sinatra, este se revelaría como un vocalista con un carácter ya bien definido tanto por su impoluto fraseo como por la interpretación de las letras. 

En 194o, la revista estadounidense Billboard ubicaría en el puesto número 1 a la ejecución que,  en  compañía  de  Dorsey,  Sinatra  haría del tema I Will Never Smile Again. Al año, directamente  desplazaría a Crosby en la lista de los mejores cantantes masculinos de Billboard.
Otras tradicionales canciones de esta etapa: Fools Rush In; Stardust; Everything Happens To Me; This Love  Of  Mine;  I'll
  Be  Seeing  You;  This  Is The Beginning Of The End; East Of The Sun; Without A Song; Blue Skies; Violets For Your Furs; The Night We Called It A Day; The Song Is You; y Night and Day
. En septiembre, le comunicaría a Dorsey la intención de retirarse de la orquesta para así forjar un camino individual. Su partida se concretaría en 1942, mas no en buenos términos: Dorsey accedería a una rescisión de contrato, no sin garantizarse una tercera parte de los futuros dividendos de Sinatra en régimen vitalicio. Un tedioso lapso le aguardaría hasta poder  huir  de  esta  leonina  cláusula...

Night and Day

Hacia diciembre de 1942, el Teatro Paramount de Nueva York convulsionaría con la actuación de Sinatra, curiosamente estrella suplementaria esa  noche.  Lo  más  llamativo,  la  excitación  de las quinceañeras, quienes a partir de allí se doblegarían al encanto y magnetismo de su amado hasta el extremo de acosarlo aun en los contextos  más  inverosímiles. 

Aquí consolidaría el tipo de material sobre el que mayormente trabajaría -literatura romántica- y el carácter excepcional de sus cuerdas vocales...

Columbia Records

En 1943, y por casi una década, Frank Sinatra aterrizaría en la discográfica Columbia Records con un salario de un millón de dólares al año. Con la dirección musical de Alex Stordhal, rodaría con dos orquestas de la American Federation of Musicians -1942-44 y 1948-. De 1944 a 1947, se abocaría a grabaciones de estudio y a la radio. Justamente, su aclamado programa radial, El show de Frank Sinatra, se mantendría en antena y por distintas emisoras durante  catorce  años  (1944/58).  Para  1949,  se conectaría con otros astros musicales. Inevitablemente, se lo instalaría como el representante por excelencia de la música popular estadounidense, y en una figura de envergadura para el ámbito internacional. En esta etapa, también, las grandes bandas -big bands- se sumergerían en un espiral de decadencia, acordándose así el paso a una nueva expresión musical cuyos principios se concentrarían en la modernización sonora, y en sus vocalistas arreando esas banderas. Otra transformación  de  relieve,  el  aprecio  que  en la orquesta se le entregaría a los violines en contraposición con antaño, cuando Sinatra cantaba para esas orquestas de baile en las que  eran  menos  utilizados.  
En  1946,  entonaría  para  su  espacio  radial el tema I've Got You Under My Skin de Cole Porter. De los más adorados por Frank, con el devenir condenado  a  un  reputado  hit  -la  versión  de 1956 con Milt Bernhart en el trombón, un nítido  ejemplo-. En 1947,  I've  Got  A  Crush On You de Ira y George Gershwin. Otro de sus cautivadores covers -con un hermoso solo del trompetista Bobby Hackett-, aunque de menor impacto y repercusión en relación al propuesto con  el  director  Nelson  Riddle  en  los  años  60. En 1951, Sinatra grabaría este tema para la película estadounidense  Te  presento  a  Danny. 


Alentado por el floreciente formato LP -long play-, Sinatra enseñaría en Capitol lo que para la crítica y la masa simbolizaría lo más valioso de su recorrido, fajándose así (y otra vez) con la cúspide mundial. El secreto del éxito, o al menos parte de él, respondería a dos ingeniosas maniobras: tomar y sugerir cual productor algunas decisiones y arreglos para sus discos. Contar con el creador de sonido y estilo Nelson Riddle, quien lo acercaría a un nuevo sonido y estilo musical. Otros elocuentes colaboradores, Gordon Jenkins y Billy May.

 Capitol Records

Para sorpresa y desagrado de ciertos miembros de la compañía Capitol, quienes veían en Sinatra a un artista acabado y polémico, en 1953, el ejecutivo  musical  Alan  Livingston  del  propio sello discográfico Capitol Records, notificaría  su  arribo.  
En  noviembre  de  1953, Sinatra entonaría  I Get A Kick  Out Of  You  de  Cole Porter. De las más atrevidas y sofisticadas letras que se hayan diagramado en esos tiempos (1934), y para Sinatra la más fina interpretación de un tema de Porter -para la variante cinematográfica de 1936 se reemplazaría un pasaje que aludía a la cocaína-.

I Get A Kick Out Of You. Hacia 1943, la cantaría en un ritmo más lento para su show de radio. Sinatra solía afirmar que se sentía cómodo con las canciones de Cole Porter. En 1962 la leyenda la grabaría por segunda vez.

In The Wee Small Hours Of The Morning

En febrero de 1955, In The Wee Small Hours Of The Morning de David Mann y Bob Hilliard. Para los especialistas, de lo más calificado de Sinatra. En agosto, Time sacaría en la portada su rostro y un compendio  que  indicaría:  ''En  la actualidad, es el mejor del mundo del espectáculo. A punto de cumplir  los  40, ha encaminado  un  segundo ciclo que promete ser más brillante que el primero".   


La canción también se usaría para el musical cinematográfico Pal Joey, de 1957, protagonizado por Frank Sinatra, Rita Hayworth y Kim Novak
En 1956, editaría The Lady Is a Tramp de Richard Rodgers y Lorenz Hart. Canción modelo del jazz y parodia de la élite neoyorquina. En mayo de 1957, Witchcraft de Cry Coleman. Avivaba nuevamente a esos adictos corazones. En agosto, cantaría All The Way de Jimmy Van Heusen y Sammy Cahn. Habilitada para la película La máscara del dolor, All The Way se granjearía un Óscar a la mejor canción original. Desde octubre de 1957 hasta junio de 1958 condiciría el programa televisivo The Frank Sinatra Show, una transmisión de una hora y media emitida por la cadena ABC que incluirá un musical y una representación dramática. 
En 1958 promocionaría Only The Lonely de Sammy Cahn y Jimmy Van Heusen 
Capaz de manipular las emociones humanas, para un vasto sector esta sería su más sustanciosa canción...

Las ganancias para ese entonces oscilarían en los  4  millones  de  dólares  por  temporada. Para el ocaso de los años 50, Sinatra aspiraría infructuosamente a librarse de Capitol al endilgarle ciertos obstáculos. Deseaba que las cosas funcionasen a su voluntad: seleccionar las melodías, grabar cuando lo exigiese, fijar el lanzamiento de discos en los plazos que más considerase...
Recién para 1961 Sinatra firmaría un convenio mediante el cual su aventura con Capitol Records quedaría terminada. Con el propósito de  disfrutar  de  una  mayor  libertad  artística para con sus grabaciones, el cantante levantaría Reprise Records, su flamante sello discográfico...


 Reprise Records

La  formación  de  Reprise  traería  consigo  y por un dilatado margen pesadumbre multicolor. Acostumbrado a los golpes del elogio, lo embestirían por algo más de un decenio las múltiples desdichas. El brote y cuasi monopolio de  Los  Beatles  y  el pop en general,  cargos  en su contra vinculados al juego en Las Vegas, el secuestro  del  hijo,  la  muerte  del  padre  (1969) y  de  la  madre  en un  accidente  aéreo  (1977), la constante intervención cinematográfica, su entrometimiento  en  política, y  una  disfunción en la mano derecha que le ocasionaría la paulatina disminución del tejido muscular -en 1970  se  sometería  a  una  cirugía-,  lo  sumirían en un complejo proceso de inestabilidad profesional y personal que con tino los medios así lo dejarían entrever. 
En noviembre 1961, versionaría Come Rain Or Come  Shine  de  Harold  Arlen  y  Johnny Mercer (la cantaría  por  primera  vez  en  radio  hacia 1946). Toda  una  belleza  enriquecida  por  unos de los arreglos más importantes del productor discográfico  Don Costa..

Come Rain or Come Shine se la anexaría en el álbum de baladas Sinatra & Strings de 1962; el primero de cuatro álbumes que mostraría al arreglista y el cantante juntos. Para Don Costa, este álbum "fue y siempre será el sello distintivo de mi existencia".

En junio de 1964, la canción Fly Me to the Moon de Bart Howard. Niña mimada en los cabarets, Sinatra le modificaría su título. Con motivo de la invasión del hombre a la luna, rescataría una adhesión total.

En 1965 grabaría una suerte de simulacro autobiográfico con el tema It Was A Very Good Year de Ervin Drake. Por esta melodía, el álbum Septiembre de mis años sería el más demandado  por   mucho  tiempo.


Uno de los sucesos de mayor éxtasis, la gira trazada por seis ciudades para ese verano de 1965 con la orquesta del pianista Count Basie. Se recaudarían 600 mil dólares. Un boom. 

En abril de 1966, Strangers In The Night de Ivo Robic. Los Premios Grammy lo elegirían en 1967 como la mejor interpretación vocal masculina y a su vez mejor álbum del año, pues su título se adoptaría para el álbum (más vendido por Sinatra) de mayo de ese 1966. Billboard Hot 100 y el Reino Unido colocarían a Strangers In The Night en el número 1 en su lista de los sencillos más comercializados tanto en Estados Unidos como  en  el  país  europeo.
Para Sinatra, Strangers In The Night sería "una mierda". De lo peor que había escuchado...

The Girl From Ipanema
En enero de 1967, The Girl From Ipanema de Antonio Carlos Jobim. Esta bossa nova, encarada con recelo y por pedido de su mujer, Mia Farrow, no se archivaría entre sus más apetecibles singles. "No había cantado así de debíl desde que tuve laringitis", esgrimiría. En febrero, por invitación de su hija Nancy -convertida en artista- y en medio de las ajetreadas sesiones con Antonio Carlos Jobim, cantaría otro alabado tema: Something Stupid de Lee Hazlewood.

En diciembre de 1968, sonaría  My Way de Paul Anka. Aborrecida por Sinatra en virtud de su melancólico mensaje, se tornaría irónicamente en una de las piezas más sabrosas y reclamadas por la gente, a la vez que copiadas por el mismísimo firmamento musical.
En 1969,  Love's  Been  Good  to  Me del  poeta y compositor Rod McKuen. Recitada a modo de tributo  hacia  este,  alcanzaría   el  8°  lugar  en las listas británicas pese a su pálida comercialización. 
En julio de 1972, y como ya le ocurriera a finales de 1963 y  en febrero de 1970, abrocharía un capítulo más en su  saga de divergencias con la  justicia.  Se vería forzado a declarar ante una comisión investigadora por la influencia del crimen organizado sobre los deportes y las carreras de caballos, para así esclarecer sus nexos con la mafia. Aunque tales enlaces existirían, nunca podría demostrarse su involucramiento en algún tipo de actividad ilegal. En definitiva, su ligazón con estas estructuras se debería a su propio impulso como cantante, gracias al cual chocaría con algunos de los personajes que administraban las salas y clubes nocturnos más opulentos del país. 
En 1979, vendría la celebérrima New York, New York de John Kander y Fred Ebb. Empeñado en que se erigiese en el himno de la metrópoli que tanto quería, la cantaría originalmente en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York para un evento  benéfico.

New York, New York

En comparación con los anteriores períodos, como resultado de la variedad de estilos ensayados, su estadio en Reprise comprendería la  heterogeneidad  de  álbumes  y  juicios.  Por un lado, del remozado paladar del consumidor Sinatra entrelazaría de alguna manera lo añejo de la orquestación swing con el pop vigente. Por el otro, plantearía una serie de discos con la esencia de Capitol. Por  ejemplo:  I Remember  Tommy  (1961),  All Alone (1962)... Por último, discos en los que experimentaría, es decir, fuera de toda moda y tradición: Moonlight Sinatra (1966), Watertown (1970), Trilogy: Past Present Future (1980).

For A While del disco Watertown
El tema Let's Face The Music and Dance, del compositor ruso-estadounidense Irving Berlin. Sinatra lo integraría al disco Trilogy: Past Present Future.

 Pantalla grande

Con  la  llegada  en  los  años  40  del  ascenso  y el prestigio, se despertaría en Sinatra una inclinación que iría creciendo vertiginosamente: la actuación. Sin embargo, la incursión en el cine cargaría objeciones. Su tendencia a inmiscuirse en política y la agitada vida sentimental, profundizada progresivamente, le contaminarían momentáneamente ese idilio con el público. Según el periodismo, la imagen del hombre felizmente casado y devoto a la familia se corrompía por los affairs amorosos. A pesar de ello, el apoyo que la propia industria fílmica le brindaría, sobre todo en sus instancias más crudas, sería mayúsculo. En el aspecto técnico, Sinatra se manejaría con intensidad e intuición dramática, pero sin ocultar su renuencia para con los ensayos y repeticiones habituales de grabación, lesionando con ello su actitud y regularidad.


El cortometraje antisemita de diez minutos, La casa en la que vivo
Participaría en más de cincuenta películas. En 1941, el debut en Noches en Las Vegas -con la orquesta de Dorsey-. En 1945 Levando anclas, con Gene Kelly y Kathryn Grayson. Comedia musical dueña de un Óscar por su banda sonora. Por el cortometraje musical La casa en la  que  vivo,  de  1945,  se  le  extendería  un Óscar y Globo de Oro honoríficos. En 1954, Sinatra cosecharía un Óscar y un Globo de Oro por su rol secundario en el drama De aquí a la eternidad, de 1953. Con estas gratificaciones, Sinatra eludía el fracaso de ciertas películas, y un bache personal y artístico en el tránsito de los años 40 a los 50. Se encumbraba en lo más alto; acto seguido, una ola de ofertas le lloverían para trabajar  tanto  en  cine  como  televisión.
En el rodaje de esta película, de una duración de tres días, se implicaría a más de 100 personas. Al margen de la estatuilla a Sinatra, los Óscar galardonarían a esta película ambientada en los tiempos del ataque japonés a Pearl Harbor (1941), en otras siete categorías: mejor película, mejor director, mejor actriz de reparto, mejor guion, mejor fotografía, mejor montaje y mejor sonido.
Acreedora de más de 30 millones de dólares en utilidades, en 2002 la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos valoraría a De aquí a la eternidad como "cultural, histórica y estéticamente significativa".

Desempeñaría un protagónico en De repente -intriga negra de 1954-, y alternaría estelares papeles dramáticos con  musicales:  Ellos  y ellas, con Marlon Brando -musical  de  1955-;  El  hombre del brazo de oro, de 1955 -en  este drama los Óscar lo nominarían como mejor actor-; Alta sociedad, con  Bing  Crosby  y Grace Kelly -comedia romántica y musical por la que Frank Sinatra percibiría 250 mil dólares y la cinta, de  violenta trascendencia,  más  de  13 millones-.  

Alta sociedad, de 1956. Por primera vez con los dos artistas más vitoreados del momento.

En 1956 fundaría la productora Kent Productions, logrando de esta manera respaldar sus proyectos cinematográficos. Para 1957, se desenvolvería en la adaptación musical Pal Joey junto a Rita Hayworth y Kim Novak. Con una performance de cuantiosa aceptación, se le otorgaría un Globo de Oro como mejor actor. Hacia 1958, en el melodrama Como un torrente, se acreditaría un Golden Laurel como mejor actor. En 1959 actuaría en la comedia Millonario de ilusiones. Una de sus canciones, High Hopes, se la emplearía para la propaganda electoral de  John  Kennedy  en  1960.
Los Óscar votarían a High Hopes, con música escrita por Jimmy Van Heusen y letra de Sammy Cahn, a la mejor canción original (1959).
Sinatra cantando High Hopes para la campaña de Kennedy.
Durante dos décadas, ya sea por sus menesteres actorales (Millonario de ilusiones un ejemplo), musicales o bien por mero placer, Sinatra visitaría y habitaría en la ciudad portuaria de Miami; junto con Nueva York y Las Vegas tres de los epicentros en donde la Voz conseguiría eyectar su carrera. "Vivía en Palm Springs, California, pero su segundo lugar favorito era Miami", argumentaría en 2015 Stuart Chase, ex director del Museo de Historia de Miami y quien ese año dirigiría una muestra por el centenario del nacimiento de la leyenda.
Frank Sinatra caminando con su doble y guardaespaldas por la rambla de Miami Beach 
Sinatra junto a Elvis Presley en Miami el 26 de marzo de 1960 para otro de sus programas televisivos, The Frank Sinatra Timex Show: Welcome Home Elvis. En este caso, adecuado a modo de un concierto compartido y grabado el cual se emitiría a las varias semanas.
Cantando a dúo Love Me Tender. Este show, transmitido recién para mayo, rompería récords de audiencia.

Desde 1958, Sinatra penetraría en el exclusiva órbita de los diez actores más taquilleros de los Estados Unidos. El primer pecado mortal, un crimen de octubre de 1980, significaría su clausura en estas ligas y la última de una tanda de nueve películas que produciría. En 1997, aparecería en el documental de la actriz y cantante  Judy  Garland.
El primer pecado mortal

Ochenta y noventa

Los años 80 y 90 se destacarían por la operatividad de  Sinatra  en  cuanto  a funciones se refiere. El de enero de 1980, en el estadio Maracaná y ante 175 mil almas, de los más recordados. 
Cooperaría en la campaña presidencial de Ronald Reagan. Por él, se recolectarían más de 250 mil dólares. Para la asunción de Reagan, en enero de 1981, se lo nombraría embajador de la gala en el Capitol Center de Maryland.
En  agosto  de  1981,  con  la  mediación  del músico, actor y político Palito Ortega, quien desembolsaría más de 1 millón y medio de dólares, 
Argentina le abriría sus puertas por diez días. Se realizarían dos recitales en el Luna Park con una concurrencia cercana a los 20 mil asistentes por noche. Previamente, tres cena-show en el Salón Libertador del  Hotel Sheraton.

El desembarco de Sinatra en la Argentina le acarrearía a Palito Ortega severas pérdidas económicas. Con el auxilio de la leyenda, el tucumano las lograría mitigar...

En 1984, con la producción de su viejo socio, Quincy Jones, grabaría su último álbum de estudio en solitario: L.A. Is My Lady (luego haría lo propio con cinco canciones más).
El álbum se grabaría mayormente en Nueva York, pese a su título
57° álbum de estudio de Frank Sinatra. Primer álbum de estudio que Sinatra grabaría con Jones desde It Might as Well Be Swing, de 1964. La leyenda incluiría sintetizadores para su canción principal.
Para diciembre de 1987 efectuaría una maratón por veinticinco puntos del país, secundado  por el actor y cantante Dean Martin y el multinstrumentista Sammy Davis Jr. Sin excepción, con llenos absolutos mucho antes de cada  jornada... 

De 1990 a 1991, escoltado por Steve Lawrence y Eydie Gormé celebraría sus cincuenta años en la  música  con  una  gira...
En otro orden, fuertes señales de fragilidad harían eco en su organismo. Deficiencia en la memoria y unas cataratas mal curadas -impediría que viera y leyera con corrección- evidenciarían  toda  una  realidad.
De 1991 a 1994, desplegaría un extraordinario programa de tours. Los adeptos, leales a una rutina, agotarían las localidades. De acuerdo a Forbes, para 1991 su fortuna trepaba los 26 millones de dólares. En 1993 saldría el álbum Duets, trece clásicos con estrellas del rock y pop como  Bono de U-2,  Julio Iglesias,  Liza Minnelli y demás, cuyas partes pregrabarían para complementar con las de Sinatra...Vendería solo en Estados Unidos más de 3 millones de copias, alcanzando el número 2 en la lista de álbumes de Billboard. En 1994, su último álbum de estudio: Duets II. Un disco de poco tráfico comercial, aunque ganaría en 1995 el Premio Grammy a la mejor interpretación vocal pop tradicional. Como su predecesor, también intervendrían  artistas  de  varios  géneros.

Duets sería el único álbum de Sinatra en reunir la certificación de triple Disco de Platino. Recibiría críticas mixtas, en parte por la interpretación aislada de Sinatra con relación a la de sus compañeros (cantantes invitados), quienes nunca se unirían a él en el estudio de grabación. Las ediciones estadounidenses añadirían al álbum una canción a dúo con Willie Nelson del tema My Way... 

El 25 de febrero de ese 1995, exhibiría el concierto final. Acudirían mil doscientas personas al Desert Springs Resort & Spa del Hotel Marriot, Estados Unidos. The Best Is Yet To Come de Cy Coleman, la canción que escogería  para  esas  fechas  y  con la que bajaría el telón. 
En noviembre de 1996, ingresaría de urgencia a un nosocomio de Los Ángeles; peripecia que se duplicaría para enero de 1997. En abril, el Congreso le ofrendaría la Medalla de Oro.


Un 14 de mayo de 1998, a los 82 años fallecería la Voz del jazz, la más prominente del siglo pasado, de un ataque al corazón. Se despediría de esta Tierra con un legado de más de 1300 canciones, -muchas de ellas basadas en las composiciones de músicos ilustres del peso de Jimmy Van Heusen, Cole Porter, Sammy Cahn, George Gershwin, etc.-, un Óscar, diez Premios Grammy, cuatro Globo de Oro, y una acumulación patrimonial estimada en los 200 millones derivados de las productoras de cine y televisión, discográficas, casinos, acciones en radios   e   inversiones   inmobiliarias.

La frase "Lo mejor está por venir", en alusión al último tema que cantaría en público, allá por febrero de 1995, se tallaría en su lápida

Núcleo privado

Otra de las facetas que Frank Sinatra desarrollaría  con  ahínco  en  toda  su  vida sería el gusto por las mujeres. Cuatro esposas estarían  a  su  lado  desde  1939  en  adelante.
La inaugural, Nancy Barbato, con quien tendría tres hijos -Nancy Sinatra, Frank Sinatra Junior y Tina Sinatra-. La segunda, la actriz Ava Gardner, la amante y principal razón en la ruptura con Nancy. Unidos en matrimonio un 7 de noviembre de 1951, convivirían con numerosas peleas y reconciliaciones. Sinatra sufriría al menos tres intentos de suicidio. Ava, por su parte, abortaría en tres ocasiones. Se divorciarían en 1953. Tras ello, Sinatra hallaría consuelo en la modelo y actriz Marylin Monroe, quien por un tiempo viviría  con  el  músico.
El 8 de diciembre de 1963, tres individuos raptarían a su hij
o Frank. La odisea, que duraría cincuenta y cuatro horas, se resolvería debido a disputas emergidas entre los raptores, detenidos a los dos días. Para 1964, en plena filmación, se enamoraría de la actriz Mia Farrow 
de 19 años. Oficialmente casados el 19 de julio  de  1966,  sellarían  el  cese  en  1968.  En 1972, trabaría romance con la modelo Barbara Marx. La desposaría el 11 de julio de 1976. La sociedad se prolongaría hasta el deceso  de  la  leyenda.

Con Barbara Marx

Más reconocimientos 

Premio Humanitario Jean Hersholt, 1971. Medalla de Honor del Estado de Israel, 1972. Ciudadano honorario de Chicago, 1975. Gran Oficial de la Orden del Mérito de la República Italiana, 1979. Integrante de la Big Band y el Salón de la Fama del Jazz, 1980. Medalla de Honor del Centro Kennedy para las Artes Escénicas, 1983. Doctorado Honoris Causa en Bellas Artes, 1984. Medalla Presidencial de la Libertad, 1985. Premio a la Trayectoria de la Sociedad de Cantantes, 1990. Medalla de Oro del Congreso, 1998. Mejor voz del siglo XX para la BBC Radio 2, 2001. Inscrito en el Salón de la Fama de Nueva Jersey, 2008. Uno de los 33 artistas en ostentar tres estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood, etc.